ACUARIO
Del 20 de Enero al 17 de Febrero
Querido discípulo, hoy hemos llegado a la
constelación de Acuario y tenemos que ser francos.
La cristificación se va realizando por
partes, cuerpo por cuerpo. Lo primero que se cristifica es el alma‑conciencia
que extraemos del cuerpo físico mediante el Kundalini de dicho cuerpo para
enriquecer el alma‑espíritu o cuerpo búddhico.
Un cuerpo búddhico cristificado y
estigmatizado se fusiona con el Intimo inevitablemente.
Luego viene la cristificación y
estigmatización del cuerpo etérico. Se realiza mediante el proceso del
progreso, evolución y ascenso del Kundalini del cuerpo etérico.
Cada cuerpo tiene su sistema nervioso
cerebro‑espinal, su médula y su Kundalini propio.
Cada cuerpo es un organismo completo. Son
pues, siete cuerpos, siete médulas y siete Kundalinis.
Cuando, después de difíciles esfuerzos y
terribles y dolorosas pruebas, hemos logrado el ascenso total del dorado
Kundalini del cuerpo etérico, entonces brilla el sol del Padre entre la lluvia
de la noche y la estrella de cinco puntas sobre la cabeza del sabio indica que
fue aprobado en todas las dolorosas pruebas.
Luego se le fija la fecha de la segunda
Iniciación de Misterios mayores al sabio y éste entra feliz y victorioso en el
Templo para recibir la segunda Iniciación de Misterios mayores.
Esta Iniciación le confiere el poder de
viajar en cuerpo etérico a través de todos los planos cósmicos.
El Kundalini del cuerpo etérico abre todas
las facultades del cuerpo etérico. El extracto anímico del cuerpo etérico va
siendo absorbido por el Intimo poco a poco.
Luego viene la cristificación y
estigmatización del cuerpo astral. El Kundalini del cuerpo astral es del color
del rayo y despierta bajo la dirección de un especialista.
El Kundalini del cuerpo astral nos abre los
chacras del cuerpo astral. Así pues, el desarrollo pleno y total de los chacras
del cuerpo astral, sólo se consigue con el tercer Kundalini, que es el
Kundalini el cuerpo astral.
El ascenso del Kundalini del cuerpo astral
por el fino hilo del canal de Sushumná, perteneciente a la médula del astral,
es una labor sumamente ardua y difícil, porque para ganarse cada cañón del
astral, hay que soportar y vencer las tentaciones más terribles e
indescriptibles.
Cuando ya hemos conseguido el ascenso total
del Kundalini del cuerpo astral, entonces viene la tercera Iniciación de
Misterios mayores y todas las ruedas o discos magnéticos del cuerpo astral del sabio
quedan totalmente abiertas y resplandecientes.
Más tarde viene la cristificación de la
mente que nos convierte en Arhat. Esta labor se realiza mediante el Kundalini
del cuerpo mental, que es el cuarto Kundalini.
La quinta serpiente pertenece al cuerpo
causal o manas superior, de donde luego extraemos el alma humana para
fusionarla con el Maestro Interno y así el septenario lo sintetizamos en la
triada de Atma‑Buddhi‑Manas.
Las dos serpientes superiores pertenecen al
cuerpo Búddhico y al cuerpo Átmico y ellas nos confieren la suprema felicidad y
sabiduría del Nirvana.
Las Iniciaciones octava y novena de
Misterios mayores son prácticamente macrocósmicas. Lo importante pues, reside
en la cristificación de los siete cuerpos, y todo el secreto en el miembro
viril y en la vulva.
Del semen se levanta el fuego del Espíritu
Santo que nos convierte en Dioses, pero el fuego del Espíritu‑Santo tiene siete
grados de poder que son los siete grados de poder del fuego.
Todas las narraciones simbólicas de los
libros espiritualistas, cuando nos hablan de la Iniciación, son totalmente
alegóricos, porque nunca jamás, nadie, antes de mí, había descorrido el velo de
los siete grados de poder del fuego.
Hasta hace poco, la mayor parte de los
espiritualistas pensaban que al despertar el Kundalini, éste ascendía,
instantáneamente, hasta la cabeza y que el hombre de hecho quedaba unido con su
Intimo o Dios interno, instantáneamente, y convertido en Mahatma.
Qué cómoda imaginaban la alta Iniciación
todas esas gentes teosofistas, rosacrucistas y espiritistas, etc.!.
A mí me ha tocado rasgar el velo de la
cristificación y por eso hablo claro para que me entiendan.
El ascenso de cada uno de los siete
Kundalinis es lento y difícil. Cada cañón o vértebra representa determinados
poderes ocultos y por ello la conquista de cada cañón cuesta terribles pruebas.
Son siete culebras y siete portales
terribles. Y a través de esos siete portales solo reina el terror de amor y
Ley. No sólo hay que matar el deseo, sino el conocimiento mismo del deseo. Todo
el secreto del poder reside en el sexo.
La fuerza sexual es sólo una, única y de
carácter absolutamente universal, cuyo depósito principal reside en el
absoluto.
Al iniciarse el Mahavantara, esa fuerza se
expresa a través de los siete grados de poder del fuego y esos siete grados de
poder del fuego residen en nuestros siete cuerpos y son nuestros siete
Kundalinis que tenemos que despertar, uno tras otro, en orden sucesivo, a
través de los siete portales.
Por ello el Buddha dijo: "Oídme bien oh mendicantes!, que en cada
Buddha humano hay siete Buddhas. Estos son los siete extractos anímicos de
los siete cuerpos y las siete culebras.
Los órganos sexuales de todas las especies
vivientes, son tan sólo los instrumentos de esa fuerza sexual única y universal.
En la magia sexual está la clave de todos
los imperios y la llave de todos los poderes.
Tenemos que levantar nuestra culebra
metálica, o mejor diríamos, nuestras siete culebras sobre la vara, tal como lo
hizo Moisés en el desierto y así nos convertiremos en terribles potestades del
Nirvana feliz.
El signo de Acuario gobierna las
pantorrillas. Los brasileños llaman a la pantorrillas ventres das pernas o
matriz das pernas. Traducido al español significa vientre de las piernas o
matriz de las piernas.
Los hombres hermafroditas primitivos se
reproducían por esporas, y esas esporas se desprendían de las pantorrillas.
Las pantorrillas son extremadamente eróticas
y por ello es que todo hombre se siente atraído sexualmente hacia la mujer que
tiene bonitas pantorrillas.
Allí se encuentran las fuerzas terrestres y
celestes, combinándose mutuamente.
Durante este signo se hará la siguiente
práctica.
PRÁCTICA:
El discípulo sobándose las pantorrillas de
abajo hacia arriba, orará así:
"Fuerza,
pasa!, Fuerza, pasa!, penetra en mi
organismo; corriente que viene de abajo, asciende a uniros con tu hermana la
corriente que viene de arriba, del cielo, de Urania".
Luego el discípulo se entregará a la
meditación interna, rogando a su Intimo que se adentre en los Templos siderales
de Acuario para que os traiga a los genios de esa constelación a fin de lograr
la iluminación.
Acuario es casa de Urano y este planeta trae
la castidad, la originalidad del genio, a la sabiduría. Los nativos de Acuario son independientes y poseen gran
fuerza de voluntad; son intuitivos y gustan de viajar mucho; aman la ciencia y
la sabiduría; tienen disposición para las ciencias naturales.
Fraternalmente, el Maestro de vuestra clase,