ESCORPIO
Del 23 de Octubre al 22 de Noviembre
querido discípulo, hemos llegado al imperio
omnipotente de la fuerza y del poder. Ahora sólo queremos hablar en el lenguaje
de majestades y de poderío.
Ahora sólo queremos entender la omnipotencia
de la fuerza. Este es el reino del terrible Plutón, el imperio omnipotente de
la fuerza y del mago. Esta es la ígnea morada del belicoso Marte.
Legiones de la tierra!.
Legiones del aire!.
Legiones de las aguas!.
Legiones del fuego!, Obedecédnos!.
Escorpio rige los órganos sexuales y en
éstos reside todo el poder del mago, Escorpio es casa de Marte y del visitante
Plutón.
Decimos visitante, porque este terrible
genio de la magia práctica no es de este sistema solar; es tan sólo un
visitante que está ayudando a todos los guerreros de la rocallosa senda.
Dentro de su majestuoso Templo‑corazón vemos
dos enormes bolas simbólicas. Mirádlo allí!, su rostro velado es terriblemente
divino y exhala la omnipotencia del poderío.
Plutón concurre al llamado del Iniciado
cuando las fuerzas negras nos atacan. Plutón nos puede defender de los
tenebrosos señores de la magia negra. Védlo ahí!. Ha lanzado su bola delante
de sí y concurre al llamado de un suplicante.
Hijos de la tierra!, escuchad a vuestros
Instructores, los Hijos del Fuego.
Ahora querido discípulo vamos a entregaros
la clave suprema del gran arcano. El secreto omnipotente del Kundalini.
El Kundalini se despierta con la magia
sexual.
En instantes de amor, en que la pareja
siente delicia inefables, deberéis conectaros con vuestra esposa sexualmente y
pronunciar durante esta conexión los poderosos mantrams del Kundalini, tal como
yo los recibí del Ángel de mando llamado Aroch.
Estos mantrams son los siguientes: Kandil‑‑Bandil‑‑rrrrrrrrrrr:
Se vocalizarán en forma de canto, alargando
el sonido de las vocales y levantando la voz en la primera sílaba de cada
palabra y bajándola en la segunda sílaba. La letra r se pronuncia en forma alta
y aguda, como la voz de un niño, prolongando el sonido como si fuese el sonido
de un motor o un molino cuando queda sin grano que moler, que produce un sonido
agudo y delgado.
Oídlo bien!. Estos son los mantrams más
poderosos que se conocen en todo el infinito para despertar el Kundalini.
Podréis vocalizarlos también con la mente y
retiraros de vuestra esposa sacerdotisa antes de la eyaculación seminal. El
deseo refrenado hará subir vuestro semen hacia arriba, hacia la cabeza y así
despertaréis vuestro Kundalini y os convertiréis en Dioses.
Ahora voy a transcribiros algunos párrafos
de la lección 8a. del Curso Zodiacal del V. Maestro Arnoldo Krumm‑Heller,
Gurú (Huiracocha), Arzobispo de la Iglesia Gnóstica, a fin de que nuestros
discípulos comprendan bien estas enseñanzas, veamos:
"En vez del coito que
llega al orgasmo, deben prodigarse reflexivamente dulces caricias, frases
amorosas y delicados tactos manteniendo constantemente apartada la mente de la
sensualidad animal, sosteniendo la más pura espiritualidad, como si el acto
fuera una verdadera ceremonia religiosa".
"Sin embargo, puede y
debe el hombre introducir el pene y mantenerlo en el sexo femenino para que
sobrevenga a ambos una sensación divina, llena de gozo, que puede durar horas
enteras, retirándolo en el momento en que se aproxime el espasmo para evitar la
eyaculación del semen, de esta manera tendrán cada vez más ganas de
acariciarse".
"Esto se puede
repetir tantas veces cuantas se quiera sin jamás sobrevenir, el cansancio, pues
todo lo contrario, es la clave mágica para ser diariamente rejuvenecido
manteniendo el cuerpo sano y prolongando la vida ya que es una
fuente de salud con esta constante magnetización".
"Sabemos que en el
magnetismo ordinario, el magnetizador comunica fluidos al sujeto y si el
primero tiene esas fuerzas desarrolladas, puede sanar al segundo".
"La transmisión del
fluido magnético se hace de ordinario por las manos o por los ojos, pero es
necesario decir que no hay un conductor más poderoso, mil veces más poderoso,
mil veces superior a los demás, que el miembro viril y la vulva, como órganos
de recepción".
"Si muchas personas
practican eso, a su alrededor se esparce fuerza y éxito para todos los que se
pongan en contacto comercial o social con ellos, pero en el acto de
magnetización divina, sublime a que nos referimos, ambos, hombre y mujer se
magnetizan recíprocamente, siendo el uno para el otro como un instrumento de
música que al ser pulsado lanza o arranca sonidos prodigiosos de misteriosas y
dulces armonías. Las cuerdas de ese instrumento están esparcidas por todo el
cuerpo y son los labios y los dedos los principales pulsadores de él, a
condición de que presida este acto la pureza más absoluta que es la que nos
hace magos en ese instante supremo".
Estos párrafos de la 8a. lección
del sublime Huiracocha, encierran el secreto supremo del gran arcano, de que
tanto nos habla Eliphas Levi, sin haberse jamás atrevido a divulgar.
Esta es la clave para despertar el Kundalini
y hacerse mago.
"El Kundalini es la
serpiente ígnea de nuestros mágicos poderes".
"El Kundalini es el
fuego solar encerrado dentro de una bolsa membranosa en el hueso coxígeo,
dentro de la región sacra que es la base de la columna espinal".
"El Kundalini es el
fuego sexual. El Kundalini es el fuego del Espíritu Santo".
"El Kundalini es la
espada flamígera del Querubín que guarda la entrada del Edén".
Es por esto por lo que dice el Maestro
Huiracocha en su obra magistral titulada "La Iglesia Gnóstica" que
debemos aprovechar hasta el máximo la médula y el semen, porque allí está la
redención del hombre. En "Rosa Esotérica" dice el Maestro
refiriéndose al semen:
"Levantad bien
vuestras copas, y cuidad de verter ni siquiera una sola gota de vuestro
precioso líquido".
"El deseo refrenado
trasmutará el semen en energía crística y esta energía, a su vez, se bipolariza
en positiva y negativa para subir por entre dos canales nerviosos situados a la
derecha y a la izquierda de la médula espinal; estos canales espermáticos son
llamados en la India: Idá y Pingalá".
El canal de la derecha es positivo y por
allí ascienden los átomos solares. El canal de la izquierda es lunar y por allí
suben los átomos lunares.
Idá y Pingalá surgen de un centro sacro
llamado Tribeni, situado encima de la médula oblonga.
El semen se transmuta en energías Crísticas.
Esa energía es el vino de luz, ese vino de
luz nos convierte en Buddhas vivientes.
Los dos canales de Idá y Pingalá resuenan
con la nota musical del gong chino, o sea el fa musical.
La médula espinal con sus dos cordones
nerviosos, es el cordón Brahamánico. La médula espinal es el bastón Brahma, la
vara de Aarón, el bastón de los Patriarcas, la vara de Moisés, el cetro de los
reyes divinos, y la caña de bambú de siete nudos de los yoguis de la India.
En el milagro que Cristo hizo en la boda de
Canaán, está el secreto para despertar el Kundalini. La transmutación del agua
en vino, se realiza en bodas durante el trance de la magia sexual, con el
esfuerzo refrenado, el agua (semen) se transmutará en vino de luz alquimista.
Cuando los átomos solares y lunares de
nuestra energía seminal hacen contacto en el centro del coxis, entonces la
culebra comienza a moverse, produciendo un gran dolor en el coxis; rompe la bolsa
membranosa y entra en la médula por un orificio que en personas comunes y
corrientes permanece cerrado.
Los vapores que se levantan del semen
destapan ese orificio que es la puerta del canal de Sushumná. Este canal avanza
a lo largo de la médula espinal hasta el final de las vértebras cervicales; por
allí sube la culebra ígnea o fuego líquido del Kundalini. Ese fuego sagrado
sube por un fino hilo que le sirve de conductor dentro del canal de la médula.
El ascenso del Kundalini está regulado por
los fuegos del corazón. Las vértebras espinales son llamadas en ocultismo:
cañones o pirámides.
Cada cañón tiene su nombre oculto y sus
poderes.
La columna espinal tiene treinta y tres
cañones y treinta y tres átomos divinos.
El ascenso del Kundalini se realiza cañón
por cañón, grado por grado.
Cada cañón cuesta terribles pruebas en el
plano físico y en el plano astral. Este es el camino de la amargura y del
martirio indecible.
Del fino hilo de la médula parten los ramos
nerviosos que comunican a los chacras con la médula.
El Kundalini enciende todas las flores de
loto o chacras de nuestro organismo, conforme va subiendo cañón por cañón.
A través de los treinta y tres cañones,
pasamos por todas las cámaras de la gran Logia Masónica del plano astral.
Las cámaras externas son los Misterios
menores, y las cámaras internas son los Misterios mayores.
El discípulo debe aprender los saludos
masones de su propio Intimo. El Maestro Interno deberá enseñárselos. El grosor
del Kundalini depende de la cantidad de energía sexual almacenada. El color del
kundalini depende de la idiosincrasia psicológica del discípulo.
El Kundalini sube conforme vamos practicando
magia sexual y conforme nos vamos santificando, porque, como dijimos. el
ascenso depende de los méritos del corazón.
Hay que sumar los defectos propios y
dedicarle dos meses a cada defecto en orden sucesivo, hasta acabar con todos
los defectos. Esta sencilla regla es la clave para hacer subir el Kundalini,
porque entonces el discípulo sale triunfante en todas las pruebas astrales y
físicas y se gana los cañones rápidamente uno tras otro.
Una sola eyaculación o derrame seminal basta
para que se queme un fusible, es decir, para que se funda el hilo nervioso por
donde sube el Kundalini; entonces el fuego cae a uno o dos o más cañones según
la magnitud de la falta y, por consiguiente, pierde los poderes adquiridos.
Nuestro Señor el Cristo me dijo: "El discípulo no se debe dejar caer
porque el discípulo que se deja caer, tiene que luchar muchísimo para recuperar
lo perdido".
A través de las Iniciaciones de Misterios
Menores, el discípulo tiene que pasar por toda la tragedia del Gólgota y al fin
subirá al Gólgota de la Alta Iniciación, donde se fusionará con su Intimo y se
convertirá en Maestro de la Logia Blanca.
La alta Iniciación es la fusión de dos
principios: Atma‑Buddhi, o sea, las cinco principales Iniciaciones de Misterios
Mayores.
Con la primera, logramos la fusión de Atma‑Buddhi
y con la quinta le añadimos a esta fusión el Manas, y así el septenario se
reduce a un trino: Atma‑Buddhi‑Manas.
Existen en total nueve Iniciaciones de
Misterios Mayores.
Atma es el ser. Atma es el Intimo. Atma es
nuestro Ángel interno y Buddhi es nuestra alma‑espíritu.
Cuando el Intimo y el alma‑espíritu se
fusionan, nace un nuevo Maestro de la humanidad y cuando a esta fusión se le
añade el "Manas" o alma humana, entonces nace un nuevo
Bienaventurado.
La Redención comienza fuera del yo inferior
y termina fuera del yo interior.
Ya hablamos en Virgo de las siete serpientes
del Edén. Tenemos siete cuerpos y siete serpientes de fuego. Cada uno de los
siete cuerpos tiene su Kundalini, su culebra.
La primera serpiente os abre las siete
Iglesias situadas en el cuerpo búddhico. Un cuerpo búddhico cristificado y
estigmatizado se fusiona con el Intimo, inevitablemente.
La segunda serpiente pertenece al cuerpo
etérico, y nos lleva a la segunda Iniciación de Misterios Mayores. Esta
Iniciación nos confiere el poder de viajar en el cuerpo etérico o Soma‑puchicón
de que nos habla Max Heindel.
La tercera serpiente corresponde al cuerpo
astral y nos abre totalmente todos los chacras, ruedas o discos del cuerpo
astral y corresponde a la tercera Iniciación de Misterios Mayores.
La cuarta serpiente corresponde al cuerpo
mental y nos permite cristificar la mente. La mente‑cristo nos lleva a la
cuarta Iniciación de Misterios Mayores y nos confiere el grado de Arhat.
La quinta serpiente pertenece al cuerpo
causal del cual extraemos el alma humana o manas para fusionarlo con Atma‑buddhi.
Esta es la quinta Iniciación y nos confiere el grado de Aseka.
La sexta serpiente pertenece a Buddhi. Este
sexto portal es como un vaso de alabastro blanco y transparente dentro del cual
arde el fuego del Intimo. Tú eres ese vaso ahora ardiente con el fuego de tu
sexta serpiente.
La séptima serpiente pertenece al mismo
cuerpo Intimo.
Del cuerpo físico extraemos mediante el
Kundalini el alma‑conciencia que, absorbida dentro de Buddhi, se fusiona con el
Intimo. Del cuerpo etérico extraemos mediante el dorado Kundalini de ese
cuerpo, el Alma‑sapiente.
Del Astral extraemos mediante el níveo
Kundalini de ese vehículo, el alma‑conciente.
Del cuerpo mental extraemos mediante su
respectivo Kundalini un resumen anímico del cuerpo mental.
Del causal o cuerpo de voluntad, extraemos
un comprimido anímico, o alma‑humana.
Las otras dos serpientes nos llevan hasta la
dicha inefable del Nirvana. Estos son los siete grados de poder del Fuego. A
través de estos siete portales sólo reina el terror de amor y ley.
Las Iniciaciones octava y novena, nos llevan
a regiones inefables...
La Iniciación octava la tienen los buddhas
pratiekas y la novena pertenece al grado de Rey del Mundo.
La construcción del sistema espinal y de la
médula es análogo en cada uno de los siete cuerpos. Cada uno de los siete
cuerpos es un organismo completo, todas las siete médulas se compenetran sin
confundirse.
La séptima Iniciación nos confiere el grado
de Mahachoan. El Mahachoan se convierte en guardián de los archivos akásicos y
en dirigente de los trabajos de la Gran Logia Blanca.
Las Aguas del Hoang‑ho al pasar torrenciales
entonan el "gong", es decir la nota Fa de la Naturaleza que hace
vibrar nuestro Kundalini en el río sagrado de la vida.
Buddha, el redentor de Marte, irradia ahora
desde este planeta fuerza búddhica, que con Escorpio entra ahora en nuestro
sistema seminal y nos mueve el incentivo de la cristificación. Los átomos
búddhicos inundan los canales seminíferos. Los átomos búddhicos llenan nuestros
vehículos internos, y saturan con la fuerza de Marte las mismas internas estructuras.
Buddha se ha vuelto guerrero, ahora irradia
desde Marte su poderosa energía Búddhico‑marciana.
Qué maravilla ésta de la creación!.
Buddha se ha vuelto guerrero!.
Los átomos búddhico‑marcianos producirán la
edad de la intuición (Acuario).
Nuestro principio búddhico es la conciencia
superlativa del ser; es el alma‑espíritu. Ahora la fuerza guerrera de Marte se
volvió búddhica y por donde quiera surgirán los héroes de la luz.
Marte, en Escorpión, hace llegar ahora los
átomos de Buddha hasta nuestro sistema seminal, para lograr la cristificación
del hombre. Los átomos búddhicos, bajo la fuerza de Marte, nos convertirán en
Cristos vivientes.
Buddha, el Cristo de los Marcianos, palpita
ahora dentro de nuestro sistema seminal. Nuestro cuerpo y nuestros átomos
búddhicos nos confieren el don de sentir el conocimiento supremo. La conciencia
búddhica es ahora guerrera y ha nacido un nuevo tipo de guerreros, los de la
luz, los paladines de la Nueva Era. De las guerras de este siglo, saldrá la
Nueva Era porque Marte es ahora búddhico.
El sacrificio del Buddha en Marte, fue como
el de Cristo entre nosotros. Buddha se preparó en la tierra para convertirse
luego en el Cristo de los Marcianos.
Los nativos de Escorpio son de recia
voluntad, pero deben combatir contra el defecto de la ira, del rencor y de la
venganza. Los nativos de Escorpio son, o totalmente castos o totalmente
fornicarios. Antes de los 30 años pasan siempre por una amargura.
Piedra, el topacio. Color, el rojo fuerte.
Metal, el hierro.
Hijos de los hombres!, Queréis entrar en
la dicha inefable del Nirvana?.
Queréis convertiros en Dioses?.
Queréis convertiros en Cristos?.
Queréis libraros de la rueda de nacimientos
y de muertes?.
Aquí
os he dado la clave de la magia sexual. Qué más queréis?.
Fraternalmente, el Maestro de vuestra clase,