GÉMINIS
22 de
Mayo a 21 de Junio
Amado discípulo, ya practicasteis los
ejercicios de Tauro, ahora, entramos en la brillante constelación de Géminis
Este signo gobierna los brazos, pulmones y
piernas y es de naturaleza esencialmente mercuriana.
Géminis es casa de Mercurio. El metal de
este signo es el azogue.
La piedra es el Berilo de Oro, y el color el
amarillo.
Los Señores de Mercurio están ya enseñando a
la humanidad a viajar en cuerpo astral. Al discípulo le toca inevitablemente
que aprender a viajar en cuerpo astral. Las auténticas escuelas de misterios se
encuentran en el plano astral, por ello es necesario que el discípulo aprenda a
salir en cuerpo astral.
Hay necesidad de que el estudiante aprenda a
entrarse en esos Santuarios de instrucción interna para recibir instrucción
directa de los Maestros de la Gran Logia Blanca.
Ya llegó el tiempo de que los estudiantes
tienen que aprender a entrarse a voluntad en esos Santuarios del astral para
recibir enseñanza directa de los grandes Instructores. Ya llegó la hora de
abandonar las teorías y de ir directamente a la práctica.
Los Señores de Mercurio ayudan a todo aquel
que solicitare ayuda.
En la futura era, el hombre ya no estará
encerrado dentro del cuerpo como en un calabozo. El cuerpo humano se convertirá
en un templo confortable y lujoso. El hombre aprenderá a entrar y a salir de
él, cada vez que quiera.
Mercurio, está actualmente saliendo de una
noche cósmica, pero conforme vaya pasando el tiempo, se irán sintiendo cada vez
más intensamente los efectos cósmicos del centelleo de Mercurio.
Es también indispensable que el discípulo
aprenda a "entrarse" por las puertas de esos Templos
"siderales" en cuerpo astral. Los ejercicios principales de Géminis,
tienen por objeto aprender el uso y el manejo del cuerpo astral.
También enseñamos en este signo a nuestros
discípulos, el arte secreto de los estados de "jinas", que les
permitirá "cargar" con su cuerpo físico a los lugares más apartados y
remotos de la tierra, en pocos instantes. Daremos varias claves en forma
numerada.
1a.‑ Acuéstese el discípulo en su lecho, en
posición horizontal. Relaje su cuerpo para que ningún músculo haga presión
sobre el cuerpo astral. Adormézcase pronunciando el mantram Rusti así:
Ruuuuuuuuuusssssssssstiiiiiiiiiiiiiiiii.
Este mantram se pronuncia mentalmente. El
discípulo debe convertirse en esos instantes en un "espía de su propio
sueño".
Cuando el discípulo se halle ya en ese
estado de sopor o somnolencia que procede al sueño, levántese de su cama y
salga de su cuarto. No se preocupe el estudiante por su cuerpo físico en esos
momento, levántese de su cama y salga de su cuarto. Cómo?, De qué manera?.
Casi todos los estudiantes suponen que se trata de una práctica de magnetismo o
de autosugestión. etc., pero se equivocan lamentablemente, pues aquí no se
trata de practicar auto‑sugestiones o hipnotismos; sencillamente levantarse de
su cama, que la Naturaleza hará lo demás. Ella sabrá como va a separar el
cuerpo astral del cuerpo físico. Al discípulo sólo le cabe levantarse y salir
de su cuarto, que la Naturaleza hará lo demás.
Ya fuera de su cuarto, el discípulo dará un
pequeño saltito con la intención de flotar en el espacio, y si flota, podrá
entonces transportarse a la Iglesia Gnóstica, en pocos segundos. Más, si no
flotare, métase nuevamente el discípulo en su lecho y repita el experimento.
Algunos triunfan inmediatamente, otros tardan meses y hasta años para aprender.
Pero el tenaz al fin triunfa.
2a.‑ Dentro del cerebro de todo ser viviente
vive resonando siempre una nota clave, en forma casi imperceptible. Esta nota
clave es la del rayo a que cada cual pertenece, y parece salir de las celdillas
del cerebelo. Unos escucharán el sonido de caramillos y flautas del rayo
Egipcio; otros escucharán el "gog" del rayo oriental; otros el rugido
de la mar, del rayo lunar, etc.
Si el discípulo silencia todos sus
pensamientos en la calma de la noche, escuchará su nota clave; entonces hágase
vibrar más fuertemente esa nota, por medio de la voluntad, y cuando ya la nota
sea tan fuerte que invada y semiparalice todo el cuerpo físico, levántese el
discípulo de su cama, salga de su cuarto, y diríjase a la Iglesia Gnóstica, que
allí los Maestros de la Blanca Hermandad lo recibiremos con sin par alegría.
3a.‑ Si estáis soñando que os halláis en
determinado lugar y despertáis, entonces no os mováis; adormecéos nuevamente,
con la imaginación puesta en el mencionado lugar, sintiéndonos otra vez allí y
como tratando de seguir el sueño tal como iba, a tiempo que con vuestra
voluntad os "aferráis" a ese lugar, del sueño. Imaginación y voluntad
unidas en vibrante armonía es la llave de esta clave.
4a.‑ A tiempo de estaros adormeciendo,
concentrad intensamente vuestra imaginación y vuestra voluntad, unidas en
vibrante armonía, en un determinado sitio o lugar. La concentración debe ser
perfecta, y luego echad a caminar con "fe" por el sitio
"imaginado". Debéis no imaginar que os estáis imaginando, porque
entonces el experimento fracasará. Hay que sentirse realmente en el sitio
imaginado y olvidarse totalmente del cuarto de dormir.
Este experimento se debe realizar durante el
estado de transición de la vigilia al sueño, y una vez allí, en ese sitio,
arrodilláos y pedid a vuestro propio Dios interno que os lleve a la Santa
Iglesia Gnóstica, que es la gran Catedral del Alma y el templo donde oficia el
Logos Solar, nuestro Señor, el Cristo.
5a.‑Teniendo en cuenta que durante el sueño
ordinario el alma vaga por todos los lugares o sitios familiares, y que en un
estado de sopor se ocupa en los mismos oficios y afanes del día, debéis
acostumbraros durante todo el día a preguntaros a sí mismos: Dónde estaré yo?.
Estaré dentro del cuerpo o fuera de él?. Luego daréis un pequeño saltito con
la intención de flotar. Es lógico entonces que si flotáis, es porque estáis
fuera del cuerpo, y si no flotáis, es porque estáis en carne y hueso, y seguid
vuestro camino. Pero, si llegáis a flotar, rogad a vuestro Intimo que os lleve
a la Santa Iglesia Gnóstica.
Esta pregunta se la debe uno hacer en
presencia de algo que le llame la atención, como un tumulto de gentes, un
cortejo fúnebre, un objeto curioso, etc. Muchos han despertado su conciencia
con esta formidable clave, porque al hacer la pregunta flotaron en el aire y se
dieron cuenta de que andaban fuera del cuerpo y que el cuerpo lo habían dejado
dormido en la cama. Es que, cuando el cuerpo duerme, el alma vaga. Pero el alma
puede salir de su sopor inconsciente por medio de esta clave. Deberéis
acostumbraros durante el día a esta práctica, para que se grave en el
subconsciente y actúe durante el sueño.
6a.‑ Antes de dormiros en vuestro lecho,
haréis la siguiente práctica de autosugestión:
"Voy
a dormir, donde quiera que yo aparezca ahora, es porque estoy en cuerpo astral.
Me reconoceré, me reconoceré, me reconoceré y me dirigiré a la Iglesia
Gnóstica". Podéis haceros esta autosugestión por media hora y luego
adormecerse tranquilamente.
En el astral, os reconoceréis matemáticamente
y al tiempo de despertar, no os mováis y haced un ejercicio retrospectivo para
recordar donde estuvisteis.
7a.‑Adormecéos pronunciando el mantram:
"OMNIS BAUM ÍGNEOS". Así:
Ommmmniiiiissssbauuuuuuummmmmmmiiiiiiiiiiiiignnneeeeeoooooossssssssss, silabeando
el mantram y alargando el sonido de cada vocal, y rogándole al Intimo vuestro
que, os saque del cuerpo. Luego levantáos suavemente de vuestro lecho, y
flotando en el espacio dirigíos a la Iglesia Gnóstica.
Estas son las siete claves para viajar en
cuerpo astral. Es urgente que el Teurgo aprenda a viajar a las otras estrellas
del infinito y que aprenda a entrarse por las puertas de los Templos siderales
para manipular rayos, y provocar centelleos cósmicos.
Cuando el Teurgo "sale" del cuerpo
físico, se transporta a los Templos siderales en la siguiente forma:
"El cuerpo astral
comienza a caminar en forma de círculos concéntricos, con la intención de
llegar al Templo‑corazón de una determinada estrella".
"El panorama de las
cosas cambia y a los pocos instantes, el Teurgo está en presencia del templo
sideral y de los guardianes de las columnas J y B.
El Teurgo hará los saludos
de rigor tal como ya lo enseñamos en las páginas precedentes, dará los siete
pasos hacia el interior del Templo‑corazón de la estrella, y luego se postrará
a los pies del Genio Sideral, poniendo las rodillas en el piso del Templo, las
manos sobre el piso y la cabeza sobre el dorso de las manos.
Después se pondrá de pies
y hará al Genio sideral, la súplica que quiera. Si el genio dijere:
"Concedido", el discípulo pida "Coro".
El Genio hará una señal y
el ejército de la voz comenzará a cantar en lengua sagrada para realizar el
trabajo que hemos pedido. El ejército de la voz crea con
la palabra. En estos sublimes instantes entramos en éxtasis. La Naturaleza
entera se arrodilla ante los Dioses Siderales y su cántico inefable nos eleva
al pleroma de la luz".
Las más divinas y conmovedoras melodías
saturan los espacios infinitos, y las aguas de los ríos murmuran en silencio
así es Dios!. Es imposible describir esos instantes de felicidad en que se
halla el alma desprendida...
Allí el pasado y el futuro se hermanan
dentro de un eterno ahora y entonces sentimos la voz del Bienaventurado que
desde el fondo más profundo de nuestro ser, nos invita a la boda eterna.
Cuando ya el discípulo tiene práctica en la
Astroteurgia, entonces los Dioses Siderales lo aceptan como lego, y le entregan
una túnica de color gris y una vara. Es la túnica del Astrólogo Esoterista. Es
la túnica inefable del Teurgo. Es la túnica del auténtico alquimista y conforme
va progresando en su sabiduría, va recibiendo distintos grados.
Allí aprenderá el discípulo a combinar las
más diversas substancias alquímicas para producir diferentes acontecimientos en
los distintos planos cósmicos.
Uno se queda anonadado al contemplar a esos
Niños Genios de las estrellas trabajando en los laboratorios alquimistas de sus
Templos para provocar los más diversos sucesos del plano físico.
Samael, el obrero del hierro, trabajando en
las fraguas de Marte.
Anael, el genio del amor y del arte, dentro
de su laboratorio del amor, parece un niño de doce años, con su cabello rubio y
su rostro sonrosado en la estrella de Venus.
Michael, indescriptible e inefable, desde el
corazón del Sol gobernando lo creado. Un espantoso abismo conduce al corazón
del Sol. Quién de vosotros tiene el valor de bajar por ese abismo, en cuyo
fondo palpita la vida del sistema solar?.
Raphael, el genio de Mercurio, parece un
anciano de luenga barba y rostro color de fuego. Tiene el tridente de los
átomos transformativos en su mano, y allá, dentro de su Templo de Mercurio,
parece un Monarca terrible haciendo estremecer la mente cósmica. Quién osaría
desobedecer sus sagradas órdenes?.
Y quién es ese otro de blanca túnica y capa
blanca, ante quien tiemblan las columnas de Ángeles y de demonios?.
Mirádlo allí en el Templo de Júpiter, dando
el cetro a los reyes y dirigiendo la economía de los hombres; ante ese genio
tiemblan los tiranos, es: Zachariel!, el genio de Júpiter.
En el centro de la pálida Luna está el
templo de Gabriel, el pescador; él dirige la vida de los mares y las lágrimas
de las mujeres.
Queréis aprender a haceros invisibles?.
Llamádlo noche tras noche para que prepare vuestro cuerpo; tened a Gabriel por
devoción diaria.
Un cuerpo físico bien preparado es el
instrumento más extraordinario para el ejercicio de la magia práctica. Un
cuerpo bien preparado puede hacerse invisible. En un cuerpo bien preparado no
entra la bala ni el puñal.
Y qué diremos ahora del anciano del cielo,
el Señor de la ley, el viejo Orifiel?
Ah! Saturno!, tú eres la espada de la
justicia que nos alcanza desde el cielo. En tu mano está la vida y hacienda de
todos los humanos. Oídme bien, discípulo, escoged siempre el planeta con que
vais a trabajar.
Marte, es guerrero.
Venus, amoroso.
Mercurio, sabio.
Saturno, melancólico y concreto.
La Luna, maternal.
El Sol, dirigente.
Júpiter, señor de los altos personajes.
Nunca entréis en ninguna de estas moradas
sin golpear primero a la puerta.
Los magos negros asaltan las mansiones del
cielo. Los blancos golpean primero a la puerta. La puerta de toda estrella es
el Templo‑corazón.
Los visitantes intrusos entran en las
estrellas como ladrones en casa ajena.
Los hijos de la luz entran por la puerta del
Templo‑corazón.
Los hijos de la luz piden primero permiso al
señor de la casa, para conocer su morada.
El Templo‑corazón de una estrella es la
puerta de entrada y de salida de las estrella.
Nuestra tierra tiene también un Templo‑corazón:
ese templo es la morada del genio de la tierra, por allí entran y salen los
visitantes de otras estrellas.
Sabéis quién es el genio de la tierra?. Es
nuestro señor el Cristo.
Nuestra tierra es un pequeño lucero de color
azul, perteneciente a la Vía Láctea.
"En
la casa de mi padre hay muchas moradas".
Cada estrella del cielo es una morada, y la
puerta de toda morada celestial, es el Templo‑corazón".
Cuando invoquéis fuera del cuerpo a un
habitante de otro planeta, lo veréis salir de entre la tierra, y al despedirse
de ti, lo veréis hundirse entre las profundidades de la tierra. Es que él ha
entrado y salido por la puerta del interior de la tierra.
También podéis invocar a vuestro cuerpo
físico desde lejos, os arrodillaréis en tierra y rogaréis al Intimo así: "Padre mío, traed mi cuerpo".
Entonces, vuestro Intimo os traerá el cuerpo físico. Los átomos del cuerpo físico
os dirán: "Soy tu cuerpo físico, no
me conoces". Os quedaréis asombrado cuando veáis vuestro propio cuerpo
físico frente a frente y en vestido de dormir, tal como lo dejasteis en la
cama.
Ordena luego al físico así: "Saltad sobre mi cabeza, y penetrad por
mi glándula pineal". El cuerpo físico obedecerá y vos quedaréis con el
cuerpo físico en cualquier remoto lugar de la tierra. Si alguien entrara en
esos instantes en vuestro cuarto, no os encontraría. Hallaría vuestra cama
vacía.
Es indispensable llevar el cuerpo físico a
la Iglesia Gnóstica todos los viernes y domingos, en la aurora, para recibir en
carne y hueso la Santa Unción Gnóstica. También podréis llevar el cuerpo físico
desde la misma cama, sin necesidad de invocarlo desde lejos. Adormecéos vocalizando
los siguientes mantram: "Miña Pica Frasco".
Luego levantáos de vuestra cama muy despacio
y conservando el sueño, dad luego un pequeño saltito, y si os veis como
regordete y flotáis, entonces salid de vuestra casa y dirigíos hacia la Iglesia
Gnóstica.
Las fuerzas del subconsciente entran en
actividad durante el sueño y son precisamente esas poderosas energías las que
nos permiten meternos en el cuerpo físico, dentro del plano astral. Esto es lo
que se llama estado de jinas.
El sublime Gurú Huiracocha, Maestro Arnoldo
Krumm‑Heller, nos habla en su novela "Rosa‑Cruz" de los estados de
jinas. Nos describe el sabio Krumm‑Heller al comandante Montenero recibiendo de
manos de un sirviente una esquela. El comandante Montenero suspiró y dijo: por
fin!. Luego salió del castillo de Chapultepec y dando vueltas por el camino de
la montaña de Chapultepec, silbó varias veces. Entonces un indígena condujo al
comandante Montenero hasta el templo de Chapultepec.
"Es este un fenómeno de la cuarta
dimensión?", preguntó el comandante. "Si, mi comandante, el vulgo no
se da cuanta de estas cosas", respondió el indígena. Así, con el cuerpo en
estado de jinas, fue como recibió Montenero su Iniciación.
Todas las obras del insigne Krumm‑Heller
(Huiracocha), son un pozo de sabiduría iniciática, que muy pocos han
comprendido. Ahora ha quedado con nosotros su hijo Parsival Krumm‑Heller, quien
se regocijó sinceramente con nosotros cuando estudió nuestras obras tituladas:
"El Matrimonio Perfecto" y "La Revolución de Bel".
Parsival, sigue fielmente el sabio sendero de su padre.
En el curso zodiacal de Huiracocha se
encierra la más profunda sabiduría iniciática de los siglos.
Géminis, es el signo de Aire y casa de
Mercurio.
Los señores de Mercurio le dieron al hombre
el cuerpo Búddhico o alma‑espíritu. Las jerarquías de Mercurio, son las
amarillas o amarillo oro.
Géminis, o el signo de los gemelos, nos
recuerda a las almas gemelas.
La primera mujer que el hombre conoció en el
Edén es su alma gemela.
Las almas gemelas, vida tras vida, se viven
encontrando. Juntas salen del Edén y deben volver juntas al Edén. Cuando el
Karma las separa, sufren lo indecible. La verdadera felicidad del matrimonio
sólo es posible entre dos almas gemelas.
Cuando el matrimonio no se realiza con el
alma gemela, es un matrimonio Kármico y se sufre lo indecible.
Los nativos de Géminis son de recia
voluntad, poseen gran valor, son versátiles y gustan de viajar. Sus vidas son
una mezcla de éxitos y fracasos. A veces viven con comodidad, y por tiempos tienen
que soportar mucha miseria. Son muy inteligentes y se irritan fácilmente. El
defecto de los nativos de Géminis es querer resolver todas las cosas con la
cabeza, quieren siempre acallar la sabia voz del corazón y entonces se crean
problemas y dificultades de toda índole.
La práctica de Géminis es la siguiente:
P R Á C T I C A
Acuéstese el discípulo en su lecho
horizontalmente; relaje su cuerpo y haga cinco inhalaciones de aire con la
intención de que la luz penetre ahora en sus bronquios y pulmones.
Abrirá sus brazos y piernas con cada
inhalación y cerrará brazos y piernas con cada exhalación; luego, sentado en un
cómodo sillón, ruéguele a su Intimo que se traslade a la constelación de
Géminis para que traiga a los Dioses Siderales de esos Templos, a fin de que
preparen su organismo para la magia práctica.
Fraternalmente, el Maestro de vuestra clase,