LEO
Del 23 de Julio al 22 de Agosto
querido discípulo, hoy hemos entrado en la
constelación Leo.
Leo es el corazón del zodíaco y el trono del
Sol.
Leo es la morada de los hijos de la llama, a
quienes la Biblia llama Tronos.
Leo es la casa de los cuatro Kumarás.
Leo es la casa del Sol y gobierna nuestro
corazón.
Así como el Sol es el corazón del sistema
solar, así también el corazón humano es el Sol de nuestro organismo.
Las fuerzas que, en forma de un triángulo,
descienden y las que suben de la tierra, se encuentran en el corazón y se
mezclan y se redimen, formando el sello de Salomón. El corazón es la sagrada
cámara de la bendita Diosa madre del mundo. Hasta allí llega la princesa
inefable del Kundalini, Hadit, la serpiente alada del desierto.
La Cruz de la Iniciación se nos entrega en
el Templo‑corazón.
El Kundalini es el laboratorio donde trabaja
el corazón.
Los fuegos del corazón sirven de control a
los fuegos espinales. Kundalini sube según los méritos del corazón. El
Kundalini evoluciona y progresa dentro del aura del logos Solar.
El corazón es el órgano más sensible de
nuestro organismo. Dentro de las finas membranas del corazón, se registran
hasta los movimientos sísmicos más lejanos del mundo.
El corazón es el sagrado Templo del Maestro
Interno. El Maestro Interno nos habla en forma de corazonadas. Si el hombre
obedeciera a esas corazonadas, viviría sin problemas.
El hombre se rebela contra la voz del
Maestro Interno y se crea problemas.
Dentro de nosotros hay dos hombres que viven
en eterna lucha, el uno contra el otro.
En nosotros hay un hombre celestial y un
hombre animal.
El hombre animal quiere resolver todas las
cosas por su cuenta y actuar como mejor le parece.
El hombre celestial habla en forma de
corazonadas, su voz es la voz del silencio y sus actos siempre son rectos y
crean felicidad.
El hombre animal es la mente que reside en
la cabeza con sus siete portales.
El hombre celestial es el Maestro Interno.
El Maestro ordena y la mente no le obedece,
ella quiere resolver todas las cosas por su cuenta y actuar como mejor le
parece, sin tener en cuenta para nada las órdenes del Maestro Interno. Como
consecuencia de esto, surge necesariamente el dolor y la amargura que son el
resultado de la acción errada y del esfuerzo inútil.
Dichosos los que sólo se mueven con la voz
del silencio, a ellos nunca les faltará el pan, abrigo y refugio; vivirán sin
problemas y tendrán bienaventuranza. Cochero,
dominad bien el potro cerbero de la mente para que no lance vuestro carro al
abismo.
El Maestro Interno es el señor del corazón.
El Maestro Interno es el Intimo. El Maestro Interno está más allá de la
voluntad y mucho más allá de la conciencia.
El Maestro Interno es el divino testigo,
sentado en el trono del Templo‑corazón.
La esencia interna del Maestro es felicidad
absoluta y omnisciencia ilimitada.
El Maestro Interno es simple. Todo lo demás
es compuesto.
La Naturaleza eterna vive cambiando, pero el
Maestro Interno es inmutable y es por esa causa que el Maestro puede librarse
de la Naturaleza.
La Naturaleza arroja sus sombras sobre el
Maestro, pero el Maestro Interno está más allá de todas las sombras.
Cuando el alma se fusiona con el Maestro
Interno, entonces se libera de la Naturaleza y entra en la suprema felicidad de
la existencia absoluta.
Ese estado de felicidad se llama Nirvana.
Al Nirvana se llega a través de millones de
nacimientos y de muertes, pero también se llega por medio de un camino más
corto, y ese camino es el de la Iniciación.
El Iniciado llega al Nirvana en una sola
vida, si así lo quiere.
"Angosta es la
puerta, y estrecho el camino que conduce a la luz y muy pocos son los que lo
hallan".
Existen siete Santuarios Iniciáticos en el
plano astral y si el discípulo quiere progresar en esta senda, tiene que buscar
un Maestro.
"Cuando el discípulo
está preparado, el Maestro aparece".
"Cuidáos de los
falsos profetas".
No aceptéis Maestros externos del físico.
Aprended a salir en cuerpo astral y cuando ya estéis prácticos en el astral,
escoged a un auténtico Maestro de Misterios Mayores de la Blanca Hermandad y
consagradle a él la más absoluta devoción y el más profundo respeto.
En el mundo físico, deberéis andar con mucho
cuidado, pues hay muchos falsos profetas. No aceptéis órdenes externas de
nadie; únicamente debéis obedecer las órdenes que nosotros os demos en el plano
astral.
Hay en el mundo físico muchos Iniciados de
Misterios menores, buenos y sinceros, más como todavía no se han fusionado con
su Maestro Interno, son también muertos vivientes y en consecuencia, tienen
graves y gravísimos errores que pueden extraviar al estudiante y hasta hacerle
caer en el abismo.
Cuando nosotros queremos hacernos reconocer
en el plano físico de algún estudiante, primero le daremos señales y pruebas en
el plano astral, pero, cuidado, vivid alerta y vigilantes y como el vigía en
épocas de guerra, porque en estos tiempos el Anticristo hace señales y
prodigios engañosos.
"Sed sencillos como
la paloma y malicioso como la sierpe".
"Sed mansos y
humildes, pero cuando de la verdad se trate, sed fuertes en pensamiento,
palabra y obra".
Cuanto más altos estéis, más terrible será
una caída.
Cuidáos, pues, de caer, porque el discípulo
que se deja caer, tiene luego que luchar mucho para recuperar lo perdido.
Estas reglas son muy sencillas, pero de
terrible importancia.
Yo he conocido a muchos Iniciados de
Misterios Menores que conocieron y aceptaron a los falsos profetas del plano
físico, y entonces cayeron en el terrible abismo.
Yo enseño al estudiante a viajar en cuerpo
astral, para que no se deje engañar. El estudiante que se deja engañar, es
porque no sabe salir en cuerpo astral.
Todo aquel que trate de ridiculizar nuestros
Templos Sagrados y nuestras Sagradas Iniciaciones, es todavía un muerto
viviente, no le escuchéis, es peligroso.
Hay gentes que piensan que se puede llegar
al Nirvana sin pasar por ninguna Iniciación; dichas gentes son muertos
vivientes, ellas siguen el sendero espiral de la vida y sólo a través de
millones de vidas y de muertes, ciertamente, llegarán al Nirvana. Pero también hay otros
muertos vivientes que quieren fusionarse rápidamente con su Intimo y, sin
embargo, tratan de mofarse de nuestras sagradas Iniciaciones. Esta clase de
muertos vivientes, son los más peligrosos porque pisaron la senda y están
mofándose de la senda. Estos son los Insultadores de Víctor Hugo. Estos son los
profanadores del Templo.
Querer fusionarse rápidamente con el Intimo
sin haber pasado por las nueve Iniciaciones de Misterios Menores, es tanto como
querer doctorarse en medicina, sin haber cursado todos los años reglamentarios
de la Universidad, o como querer ser general, sin haber pasado por todos los
grados militares.
Todas las Iniciaciones se reciben en los
Templos del plano astral, pero la escuela es la misma vida.
Durante el signo de Leo debemos actuar sobre
el corazón por medio de la meditación. La meditación interna reviste tres
fases:
1a. Concentración perfecta.
2a. Meditación perfecta.
3a. Samadhi perfecto.
Hay que concentrar la mente en el Maestro
Interno. Hay que meditar en la majestad del Maestro Interno. Hay que hablar con
el Maestro Interno hasta oír su voz y conversar con El cosas inefables. Esto se
llama Samadhi.
La concentración es una técnica. La Maestra
H.P.B., en la "Voz del Silencio", página 17, dice textualmente lo
siguiente: "Antes que el alma pueda oír, la imagen
(el hombre) deberá ser tan sorda a los rugidos como a los murmullos, a los
bramidos del elefante como al argentino zumbar de la luciérnaga dorada".
"Antes que el alma
pueda comprender y recordar, debe estar unida al hablante silencio, lo mismo
que la forma que ha de tomar la arcilla, está primero unida a la mente del
alfarero".
"Porque entonces el
alma oirá y recordará".
"Y entonces al oído
interno hablará la voz del silencio".
Así, pues, durante este signo de Leo debemos
practicar con especialidad la meditación interna. Yo aconsejo a mis discípulos
que practiquen la meditación interior en aquellos instantes en que se sienten
más predispuestos al sueño. Debéis dominar totalmente el potro cerbero de la
mente. Debéis controlar toda posible reacción de la mente ante las cosas y
sonidos del mundo físico.
El Maestro Interno no es la mente. El
Maestro Interno no es la emoción, el Maestro Interno no es la voluntad, el
Maestro Interno no es la conciencia, ni siquiera la inteligencia.
El Maestro Interno es el divino testigo; el
Maestro Interno es el Ser. El Maestro Interno es el Intimo, por ello. sumidos
en profunda meditación interna, decid:
"NO ESTO", "NO ESTO",
"NO ESTO". "SOY EL", "SOY EL", "SOY
EL".
Sed exigente con vuestro Maestro Interno, él
debe enseñaros las cosas más inefables. Si vuestra concentración es intensa,
entonces os adentraréis en las maravillas del cosmos, y aprenderéis cosas
imposibles de describir con palabras.
Durante este signo de Leo, vocalizad
diariamente la vocal "O" para despertar el chacra del corazón.
Entre el Sol y Mercurio existe un planeta
secreto de donde emana la vida de todo lo que palpita en el plano físico.
Las jerarquías azules del Sol son la fuente
de toda vida. Los nativos de Leo son enérgicos y bondadosos, al mismo tiempo,
son magnánimos, místicos y autoritarios. Tienen tendencia a la ira, y deben
luchar mucho para dominar ese defecto.
Leo, siendo el trono del Sol, anuncia
fortuna y posición elevada. El significado oculto de Leo es la Intuición. El
metal de ese signo es el oro y la piedra, el diamante.
Los nativos de Leo son autoritarios y sólo
quieren mandar.
Leo trae algunos viajes. Moralmente sufren
mucho los nativos de Leo.
Fraternalmente, el Maestro de vuestra clase,